El sushi... podemos hablar de su historia, sus técnicas, sus variedades... ahora daremos algunos breves datos, pero nada más pensar en el sushi, en salir a cenar o en prepararlo, empiezo a disfrutar.
Mis papilas gustativas empiezan a recordar la gama de sabores, la variedad cromática que nos alegra la vista, la textura que se expande en nuestra boca y el deseo casi, sensual de degustarlo. Es para mí una maravillosa combinación de elementos que se aúnan para conformar una experiencia gastronómica, que inunda todos mis sentidos y que me hace desear que el tiempo transcurra veloz y llegue pronto la hora de la cena.
No se, si os he transmitido este placer con mis palabras, pero quien lo haya probado lo entenderá y quien no lo haya hecho, le diré, ¿A que esperas? ¡venga, adelante!, disfrútalo como yo, veras como te atrapa y repites.
Esta entrada no va a ser una receta de sushi, os contaré mi experiencia en un taller para aprender a prepararlo. Tuve la suerte de asistir a uno de los talleres que realiza Miriam Cozar, el Taller de Historia, cultura y técnicas del sushi.
