Cuando Encarnita me llamo, estaba contenta y nerviosa, quería preparar una fiesta de cumpleaños para alguien especial y que la celebración fuese una fiesta original, divertida e inolvidable. Era una fiesta sorpresa por lo que tuvimos que andar a escondidas esquivando llamadas, wasap y espiando tras las esquinas para no ser descubiertos.
Quería una tarta que representase a la persona homenajeada y como trabaja de guarda jurado con la empresa Securitas escogimos la chaqueta para hacer una tarta que protagonizase la mesa. Le planteé la posibilidad de usar los colores blanco, negro y rojo y le gusto la idea, además combinaba a la perfección con los colores de la chaqueta.
