Quizás haya quien piense que este no es el marco mas adecuado para expresarlo o que puede resultar grotesco continuar un comentario tan serio con una trivial receta de cocina, Pero no he querido dejarlo pasar, somos incapaces de quedarnos impasibles ante injusticias como estas.
Destrozan y entierran la sensibilidad humana y pasado el tiempo, cuando los corazones empiezan a conseguir una calma fingida; ocurre…. es como si asistieras a una función de teatro en la que todo es ficticio y circunstancial, en la que se reflejan las pesadillas de las familias rotas y la impotencia del ser humano ante la injusticia y el sufrimiento.
Y de pronto comprobamos que no es ficción, que la pesadilla no ha pasado, que los temores y los deseos se entrecruzan convirtiéndose en realidad, en la más cruda realidad.
Es verdad?.... Esto está pasando de verdad!!
Pero cómo es posible?
Nos enfrentamos a legalismos que destruyen toda legalidad moral, a la caída de doctrinas que benefician a los adoctrinados en la violencia. Es incomprensible que demonios como estos campen a sus anchas ante los derechos humanos, cuando ellos carecen absolutamente de humanidad y no respetan el derecho a la vida de ningún ser humano, ignorando totalmente la redundancia.
"El Tribunal Europeo de Derechos Humanos da la razón a la etarra Inés del Río y abre la puerta a la excarcelación de más de medio centenar de etarras"
Esto no es justo...
Sigamos adelante.. estos son unos sabrosos muffins, suelen ser dulces pero esta vez son salados.

