Esta entrada está dedicada especialmente a mi hijo, bueno mejor dicho, es de mi hijo Álvaro. Él dijo: hoy cocino yo, cogió el delantal y se puso manos a la obra. Su estancia como erasmus le ha ampliado sus conocimientos culinarios y ha venido con recetas nuevas y como es normal esto, hay que aprovecharlo porque no ocurre todos los días.
En fin, nos preparo unos macarrones muy buenos, la panceta crujiente y el sabroso choricito le daban un toque especial. Están muy buenos y es muy fácil hacerlos, seguro que le tocara repetirlos en otra ocasión.
