Pepa y Eduardo cumplían años y querían hacer una fiesta muy especial.. y así lo hicieron... reunieron a sus mejores amigos y a su familia y nos convocaron a todos regalándonos una noche maravillosa en la que disfrutamos de lo lindo. Cenamos y nos divertimos conversando, riendo, bailando... fue una noche completa.
Ellos confiaron en mi para preparar una mesa dulce que sirviese de colofón a la cena y nos endulzara entre baile y baile. Eramos unas 50 personas y tuve la colaboración de una buena amiga, amante de la repostería, Conchi Montoro, con la cual elabore y compartí la preparación del evento.
Pepa quería que la mesa tuviese un aire tropical, con colores vivos que la hicieran muy alegre.



