Ya empezamos a
ver el final del verano ¡Qué pena! Todo lo bueno se acaba,
pero no, no nos podemos quejar, que tal y como están las cosas tenemos que
agradecer tener un trabajo al que regresar y la vuelta a la rutina se convierte
en un alivio.
En fin, al
igual que las vacaciones se acaban, hoy voy a utilizar un producto del que ya
se están acabando las existencias, me refiero a las cerezas. A estas alturas he
pillado las últimas cerezas de Güéjar Sierra, un pueblo precioso situado en la
sierra de Granada y donde las cerezas constituyen uno de las principales
fuentes de desarrollo de las familias güejareñas.







